viernes, 20 de junio de 2008

CAPITULO xii

XII

No entiendo cual es el sentido. Pero no puedo dudar. Posta. ¡Puta madre! Ahora que me siento tan bien debo jugarme la vida. Bueno, que se yo por ahí no es tan así. Por ahí no me juego la vida, o por ahí ella no me quiere. Era lógico porque antes no tenía un carajo. Pero ahora aparece Edith, y bueno. Bueno, será por ella. Es que si no lo hago, igual la pierdo. Me va a perder el respeto. Tarde o temprano me deja. Si lo hago, si lo hago y si safo… tengo una chance. Nunca es fácil, eso es cierto. Encima me dicen grado uno. Y leo este folleto, lo prendo fuego y lo copio a mano. Después me dan otro papelito, no lo puedo leer, no se a quien se lo tengo que dar y encima me devolverá otro. Lo peor es que me dejan solo. No, solo no. Pensaron todo. Todo los hijos de puta. Porque en el medio aparece Edith. Esperar en esta esquina de mierda.
¿Ese es?
Sí, el mismo.
Pero que pinta de boludo.
Ideal, vos lo dijiste.
¿Y entonces?
Le agarras el papel.
¿Y él?
Te va a esperar. Escucha. No hagas preguntas. No se te paga para eso. Tu informante en la SIDEA, ¿Qué data nos tiene?
Cero. Y además dudo que los ayude.
Te dijimos que era una boludez.
Y yo no les prometí nada.
Está. Esta muy bien. Escucha: Va a venir una mina con pulóver verde. Peinado raro, flaquita. A los diez minutos, en Perón lo volvés a ver y te da la data.
Y no hay más problemas.
No podemos fallar.
Si me agarra la Sidea, va el en cana.
En realidad, vos no podés fallar.
Y hasta las bolas.
Mira el carnet falso Chelo: Ernesto M. afiliado al grupo extremista de derecha Algarrobo.
Jaja, pensaron todo hijos de puta. Es verdad que deben tener un plan b.
Anda yendo, que se lo ve nervioso.
¿No me vas a decir quienes son?
Anda, hace lo tuyo amigo.
¿Pero quien sos?
Mejor que nunca lo sepas, pero para vos soy Daniel.
Hola.- dijo Ernesto.
Callate, te van a decir como seguis. Gracias.
Si, tiene razón. Soy un boludo. Pero un boludo importante. Pero un boludo feliz, floreciente y fosforecente, porque me reconoció de lejos. Y yo pensaba que el sexo me iba a tranquilizar la cabeza, pero estoy embotado. Muy colgado, más que lo habitual. No se que carajo, si se que carajo. Es por ella y punto. Si ella tiene mucho que ver. Además… Dios, si. Por favor. Si cualquiera es ateo cuando la vida te sonríe. Hijo de mil putas que a ella no le pase nada. Nada, de última a mi. Pero que a ella no le pase nada. ¿Quién decía que si no había Dios, estaba todo permitido? Yo creo que si la gente se muere de hambre a mi tampoco me puede nadie prohibir nada. En tal caso, si obligarme a cambiar las cosas. Es que somos unos pobres mendigos en busca de un poco de amor, de alguien que nos quiera y después nos olvidamos. Somos brutos desagradecidos. Por eso me gustan los perros. Los tipos no se olvidan nada. Y siempre, siempre tan bien predispuestos. ¿Esa es ella? No se. Es que la vida lo elige a uno, ¿o es al revés? Esta es la civilización que inventa autos porque no se banca caminar. Sí, si es como dice Sábato: la pobreza no solo es material, sino también espiritual. No, ¡ah, es ella! ¿Estará tan enamorada como yo?
Dale mi amor.
Seguime y entremos aca.
¿Por qué?
Hace lo que te digo.
Explicame.
Te explico: saca ese papel.
¿Qué dice?
Decime.
Datos sobre Jorge…
No me digas nada. –le tapo la boca.- Es como un pequeño formulario. Llena los datos, ¿si?
Tengo miedo.
No jodas, todavía no hicimos nada.
No, todavía no.
Tenemos cinco minutos.
¿Y?
Besame, ganso.
Besame el ganso.
Se besaron como si fuera la última vez. Con tanta pasión, que Edith temió que llamaran la tensión.
Vamos a dar una vuelta manzana.
Pero..
Nuestra gente nos vigila.
¿Y nos escucha?
Pregunta de grado uno. Dame la mano.
Que pero, ¿Qué es eso de discriminar por grados?¿
Simple y complejo a la vez. Vas a ver cosas que no vas a entender. En principio es todo confuso, a medida que vas entendiendo se te va ascendiendo. Pero quedate tranquilo conozco gente que fue seis o siete años grado uno.
¿Por boludos?
O porque no había misión para asignarle. Vos seguro que ascendes rápido.
Jurame que no me vas a cagar.
¿Y vos?
Espero que me muera en el intento.
Estás leyendo mucho a Wilde. Tranqui Ernesto, o no sabés ¿la importancia de llamarse Ernesto?
Soy un tarado.
No, para que llegamos.
Ahí está.
¿Llenaste bien todos los datos?
Espero que sean suficientes.
¿Está?
Sí.
Gracias.
Edith: ¿servirá para algo?
Sí, si no no te lo hubieran pedido.

6 comentarios:

Cooper dijo...

JEAN PAUL:
MIS PENSAMIENTOS CORREN COMO ERNESTO.
ME TRANSMITE LA ANSIEDAD QUE SIENTE HASTA LEO RESPIRANDO AGITADA Y ME GUSTA.
ME METO EN ESE MUNDO QUE NO SÉ A DÓNDE CONDUCE.
SALUDOS.

Detective de mascotas dijo...

No lloro señor. pasa q se q hay mucha gente q pasa pero no deja comentario, eso enoja, pero sinceramente lo suyo sigue dejandome intrigado, y no por comer trigo, pero esta muy bueno, cada vez mas esto. Saludos.

CLAUDE dijo...

Por lo menos no hacen como ciertas organizaciones del pasado nacional, que impedían el amor entre integrantes.
Sigo esperando una traición importante de parte de Ernesto.

Jean Paul dijo...

No se me había ocurrido eso Claude. Para la proxima debo llamarlo. No se trata de traición. Bah, traición a uno mismo. Aunque si de engaños.

Bruno dijo...

Permitime quedarme con la frase que dice que mientras haya gente que se muere de hambre, nadie puede prohibirle nada a nadie.

Es contractualismo puro y resistencia a la opresión.

De tan fundamentados que están, llegan a ser más legalistas que el propio gobierno.

MAROJUNO dijo...

el engaño es traición en primer grado?